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Notita #2

He pasado tanto tiempo lamentándome por sufrir de bloqueo de escritor, o temiendo sufrirlo, que olvidé disfrutar de los momentos de catarsis creativa, cuando sólo existíamos mi mundo de fantasía y yo.

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10 ideas para estimular la creatividad


10 formas de mantenerse ocupado cuando no sabes qué escribir
Esta entrada sirve como continuación de 10 sobre el bloqueo de escritor. Son algunas de las cosas que hago cuando no sé qué voy a escribir
Mientras me encuentro en períodos de impasse en los que no tengo claro cual será mi próximo proyecto, procuro no dejar de escribir porque, aunque no lo parezca, se pierde la costumbre. De ellos puede salir tu próxima gran idea.
Así que hago alguna de estas 10 cosas que ustedes podrían intentar.



1. Reescribe algo de lo que tenías guardado.
Generalmente se trata de lo mismo, mi primera historia. Ya voy por la quinimil edición y no logro pasar del libro 1 (de 7). Sin embargo, no pierdo la esperanza de que sea mi proyecto a largo plazo en una de estas. (Es decir, que la musa decida que va a darme ideas fluidas para retomar la historia). Usualmente, se me ocurren otras historias mientras trabajo en ésta, por eso le tengo tanto cariño.

2. Escribe un fanfic.
Los que no saben que es un fanfic, aquí está la explicación. Es una buena forma de ejercitar la creatividad porque te evitas el proceso de creación de personajes y sólo debes preocuparte por una reproducción fiel de los que alguien más creó. Además de que es entretenido y bastante satisfactorio. Mientras te encuentres maquinando situaciones para tus personajes favoritos, puede que se te ocurra una historia.

3. Escribe epílogos de tus proyectos terminados:
¿Dejaste algo sin contar? Los epílogos no tienen por qué ir en el libro, pero bien pueden ser continuaciones, libros extra. J.K. Rowling escribió los cuentos de Beedle el Bardo, así que dan buen resultado.

4. Escribe o reescribe la historia desde la perspectiva de otro personaje:
Alguno de tus personajes secundarios tiene una historia interesante. ¿Por qué no ampliarla? Los cambios de perspectiva pueden ser muy enriquecedores.

5. Haz una lista de temas sobre los que no has escrito (nunca o en mucho tiempo) y trata de imaginar una historia para cada uno:
Así tendrás varias ideas posibles para trabajar.

6. Escoge un cuento de hadas o un clásico y modernízalo:
¿Cómo podría suceder lo de la Bella Durmiente en estos días? ¿Quién podría ser el Lobo Feroz que ataque a Caperucita en medio de la jungla de asfalto? ¿Quién sería tan ingenuo de creer en profecías que provoquen un embrollo como el de Edipo Rey? Seguro que ya he leído algunas novelas que se basan totalmente en el amor prohibido de Romeo y Julieta.

7. Plantéate retos:
¿Qué sería lo más dificil de escribir para ti? ¿Qué cosas no puedes evitar en cada historia que escribes? Cuando iba a escribir Workaholic Tour se me planteó el reto de que en todas mis historias había un romance involucrado. En este no quería que los protagonistas estuvieran juntos, quizá insinuar un romance con algún personaje secundario, pero no quería que ese punto tuviera demasiado protagonismo en la historia.
Ahora un amigo me resaltó que no he escrito nada desde la perspectiva de un hombre, y eso me tiene intrigada.

8. Busca nueva música:
Música que no escuchas usualmente. La mayoría de canciones cuentan una historia, a veces encuentras una extraña conexión entre dos que no tienen ninguna relación, ni siquiera por artista. Acabo de terminar un proyecto que titulé Avanzar en Paralelo, y su trama principal fue inspirada totalmente por cuatro canciones.

9. Haz creíbles las historias increibles:
¿Cómo serían más factibles las historias de fantasmas? ¿Cómo pasan desapercibidos los ángeles entre nosotros? ¿La siguanaba puede ser real? Escribí En la oscuridad pensando en qué mito había generado a los vampiros.

10. Prueba con refranes o dichos famosos:
Qué te parece escribir una historia que tenga como centro la frase: A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos. Hay tantas frases que tienen muchas posibilidades.

Extra:
Durante mi período de mayor actividad en el mundo de los fanfics descubrí las comunidades de retos en Livejournal, que proporcionaban una tabla con palabras o frases que debías cubrir para crear una historia. Yo colaboré en la creación de una de ellas, aunque ya no formo parte de la administración: Retos a la carta. Son una buena fuente de ideas.

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10 sobre el bloqueo de escritor.



Diez tipos de bloqueo de escritor y consejos para vencerlo.
Obviamente, lo primero que haces es recurrir a Google y buscar "Bloqueo de escritor" esperando que aparezca una fórmula mágica que te libre del bloqueo. Si no, probablemente no habrías llegado hasta aquí. (A menos que hayas visto mi Twitter)

Yo lo he hecho varias veces, esperando que algún artículo fuera de utilidad para mi tipo de bloqueo. Generalmente encuentro artículos sobre el bloqueo de escritor de blogs y de escritores sin idea de una nueva historia, pero ese no es del tipo de writer's block que yo padezco.
Creo que lo principal para contrarrestar el bloqueo es saber de qué tipo de bloqueo se sufre, así que lo primero que debes preguntarte es: ¿De qué tipo de bloqueo sufro yo?

Después de la lectura de distintos blogs y basándome un poco en mi experiencia personal, se me da por clasificarlos así:

1. Síndrome de la ventana en blanco: Es el que sufren todos los escritores de blog cuando ya no saben sobre qué escribir en sus bitácoras. Si son como yo, que sostienen más de uno a la vez, cuando éste bloqueo se extiende a todas las temáticas que tratan puede volverse un dolor de cabeza.

2. Síndrome de la hoja en blanco: A todos los escritores nos llega un día en el que nos levantamos diciendo: "Hoy tengo ganas de escribir". Ya sea en Word, en máquina de escribir o en un cuaderno, nos sentamos con la hoja en blanco dispuesta a recibir palabras, pero una importante pregunta se cruza en nuestra mente. ¿Y sobre qué escribo?

3. Síndrome del hilo enredado: Especialmente para los que escriben algún tipo de narrativa. Tenemos la idea, sabemos qué ocurre al principio, en medio y al final, pero ¿cómo empezar?. El dicho reza, lo mejor es comenzar por el principio. ALTO. Ese dicho no se aplica a la narrativa.

4. Síndrome de la congestión mental: Generalmente ocurre después de un ataque de inspiración repentino. Te vienen tantas ideas a la mente que quisieras poder escribir cosas distintas con ambas manos mientras narras otra cosa en una grabadora. Son tantas que terminas por aturdirte y tu cerebro se constipa.

5. Síndrome NaNoWriMo (o Paranoia del concursante): Hay que llegar a una meta y los números parecen no avanzar. Para colmo, has exprimido tu idea lo más que creías poder y no aparecen nuevas ideas. Necesitas inflar la historia como sea, pero tu cerebro se ha quedado seco. Si eso no fuera poco, la fecha de plazo se acerca y tú sigues angustiado.

6. Hipo creativo: Vas bien con el hilo de la historia hasta cierto punto, pero no sabes como seguir, así que saltas a la siguiente escena que ya sabes cómo debe desarrollarse, así llegas hasta el final. Cuando quieres regresar y llenar los espacios en blanco, no sabes cómo hacerlo...

7. Depresión post-cierre: Acabas de terminar tu última novela que has estado sufriendo por mucho tiempo (días, meses, años... lo que sea que les tomó). La acunas como fuera un bebé, pero le has dado tanto de ti que sientes que no volverás a escribir nada tan bello. Así pasas algún tiempo, sin comenzar nada.

8. Interferencia creativa: Muchas veces ocurre que mientras uno se encuentra en el proceso de escritura de una historia, aparecen los indicios de otra completamente distinta. Quieres concentrarte en lo que estás escribiendo, pero la otra no te deja tranquila y salta en tu mente ante el más pequeño estímulo.

9. Virus de Interferencia Común Inducida por el Ocio (VICIO): Podría estar relacionado con el síndrome del procastinador, aunque no afecta a todos los casos. Son más sensibles al virus los que se padecen cualquiera de los padecimientos arriba mencionados. Siendo conscientes del bloqueo en que uno se encuentra, se cae en el VICIO de no hacer nada para estimular la creatividad.
10. Influencia Común: A veces la mayor culpable de nuestro bloqueo, es la influencia de nuestra vida diaria. La falta de tiempo, las ocupaciones, los contratiempos, todo eso nos hace perder el hilo de lo que ibamos escribiendo.


¿CÓMO VENCERLO?
1. Ventana en blanco: Existen muchas herramientas, la mayoría en inglés, que te darán una idea de qué puedes escribir en la red. En delicious he reunido mis favoritas.
Sin embargo, una de las principales recomendaciones para tu blog es saber qué buscan tus lectores. En Wordpress existen las estadísticas y para Blogger puedes añadir Google Analytics, que te descubrirá cuales son los términos por los cuales llega la gente a tu blog. También puedes usar esta herramienta de Google. Por ejemplo, la gente de Guatemala busca mucho su propio país. ¿Tendremos la necesidad de comprobar nuestra participación en la red? ¿Necesitamos encontrar a nuestra propia gente, escondida en el basto mundo de internet?
Si nada de esto te funciona, puedes dedicarte a escribir una lista de 10 cosas o una entrada sobre el bloqueo de escritor. Ninguna de las dos falla nunca.
2. Hoja en blanco: Hay muchos generadores también sobre temas para historias. Mis favoritos están en inglés, pero hay uno que se lleva mis aplausos. El generador Seventh Sanctum te genera desde un personaje común hasta la más complicada enfermedad.
Mi consejo offline es: Escribe, garabatea, llena un par de páginas de palabras sin sentido y verás cómo van fluyendo las ideas y tomando forma.
3. Hilo enredado: Detente y escribe como pequeña anotación los temas que vas a tratar, sin importar el orden. Es ahora donde los post-it se hacen útiles, porque puedes escribir una idea en cada uno e irlos ordenando según tu gusto. Y luego podrás comenzar por el medio como García Márquez en Cien años de Soledad (Muchos años, después, frente al pelotón de fusilamiento...); o adelantando el final, como en Crónica de una muerte anunciada (El día en que lo iban a matar, Santiago Nassar...).
4. Constipación: Puedes usar el mismo método del anterior. Haz un resumen rápido de las ideas que tienes y así puedes continuar como lo deseas.
5. Paranoia: Respira, levántate y ve de paseo, mira una buena película o lee un libro pequeño, una novela corta. Si todavía no tienes ideas, escribe cosas sin sentido en tu cuaderno. Usualmente titulo una página que dice Divagaciones, y le añado la fecha. Me cuento a mí misma que no tengo ideas y de qué va la historia hasta que aparece alguna idea.
Si no te sirve, revisa las fichas de tus personajes. Alguno de los datos puede generar algún capitulo.
6. Hipo: Post-its al rescate. Vuelve a escribir las ideas centrales del último fragmento que tienes y del siguiente con el que quieres unirlo. En las notitas escribe distintas circunstancias que podrían llevar del punto A al punto B.
7. Depresión: Pasará algún tiempo. No te aflijas, el que quieras volver a escribir ya es un gran avance. Muchas veces, escribir epílogos de la historia puede ayudarte a dejarlo atrás. (Como fanfiquera, siento que sería como escribir fanfics de tus historias, jeje)
8. Interferencia: Escribe la trama central de la nueva historia y las ideas que no quieras olvidar. Así te dejará concentrarte y no tendrás que seguirte torturando.
9. VICIO: Lo más importante, hazte un horario para escribir. En otra entrada hablaré de lo que he aprendido por experiencia personal y leyendo los blogs de otros escritores sobre éste tema.
10. Influencia: No nades contra corriente. Dedícale el tiempo que sea necesario a tus asuntos pendientes, que luego ya podrás encontrar tiempo para escribir. Verás como luego las ideas regresan con mayor fluidez.

El bloqueo de escritor da lugar a mucho y creo que cada caso requiere de ampliación, así que creo que esta será una serie de artículos.

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Herramientas indispensables para todo escritor

Advertencias: La lista está creada en base a experiencias personales y solo pretendo dar un consejo.
Se recomienda escanear todas las descargas de freeware y shareware para evitar el contagio de virus y troyanos.

Diez instrumentos de trabajo que un escritor debería tener siempre.

Computer
1. Una computadora con un buen procesador de textos.
     En mi opinión, es necesario tener una computadora de escritorio y una portátil. ¿Por qué no sólo la portátil o sólo la de escritorio? Por cuestiones de pros y contras, como la poca batería, el sobrecalentamiento y problemas de malas posturas por un lado y la poca movilidad o privacidad por el otro.
     En cuanto al procesador de textos, existen muchos de paga o gratis que ofrecen buenos servicios. En éste vínculo hacen una comparativa de los mejores del mercado.
     Desde que comencé tuve a mi disposición el Word de Microsoft Office, que con su corrector ortográfico me ayudó a mejorar mucho en ese aspecto y las mejoras en su diccionario de sinónimos son de lo más útil. 
     Sin embargo, cuando incursioné en el mundo de Apple, tuve que buscar alternativas gratis que me ayudaran de la misma forma que el anterior. Creo que todos conocemos el OpenOffice, que funciona tanto para PC como para Mac y si no estoy mal, también funciona en Linux. El inconveniente es que tarda demasiado en cargar.
     Mi elección de software gratis para Mac sería Bean, que carga más rápido y ofrece el corrector de textos y el conteo de palabras simultaneo. Para Windows, la mejor opción fuera del OpenOffice y el Microsoft Office, es el Word Pad que viene instalado con el Windows (al menos XP, no sé si en Vista y 7 viene).
     También tenemos opciones Online, que son útiles si tenemos siempre internet a nuestra disposición. Mi preferida sobre todas es Google Docs.
     Lo principal es que tenga corrector de texto, porque eso resaltará muchos de tus errores frecuentes y evitará los errores involuntarios.


notebook
2. Un buen cuaderno de apuntes
     No siempre vas a poder tener tu computadora junto a tí. Sacar la portátil en estos días de inseguridad es un atentado. Por eso, tu segundo mejor aliado será el cuaderno de apuntes.
Cuando estudiaba, mi mamá siempre nos compraba los cuadernos más bonitos porque así nos daba más ganas de tomar apuntes y estudiar. (En cierta forma, funcionó). Ahora que los cuadernos sólo significan oportunidades para escribir, soy igual de quisquillosa en mis elecciones.
     Como escribo con pluma fuente, busco siempre cuadernos que sean de hojas algo gruesas y no demasiado rugosas, que son las que más absorben la tinta y hacen que los trazos se vean gordos. No es por hacer publicidad, pero mi marca favorita son los cuadernos Norma. De allí puedo elegir cualquier variedad de pastas o decidirme por los Jean Book y decorarlos. También suelo preferir los cuadernos multimateria porque tengo todo un poco más organizado. (Las primeras tres materias son para escribir, la cuarta es para las fichas de personajes y la última es para los playlist, cronologías, otras ideas, etc)
     Hay un ejercicio de creatividad que se llama "Writer's Notebook", pero eso es tema para otra entrada.


notepad
3. Una libreta de tamaño pequeño.
     No siempre vas a poder cargar con el cuaderno, por muy pequeño que éste sea. Las agendas pueden ser de ayuda si (como yo) no tienen mucha vida social, pero lo mejor es conseguir una libreta que quepa en la bolsa.
    Esto puede ser un poco más complicado para los hombres que para las mujeres. Nosotras, aunque vayamos a una fiesta, siempre llevamos un bolso de mano y la mayoría de libretas cabe perfectamente en una. Sin embargo, encontrar una libreta lo suficientemente pequeña para llevar en el bolsillo del pantalón o la camisa puede ser un poco más dificil para los varones. Pueden pensar: si estás en una fiesta, ¿cómo encuentras tiempo para escribir? ¿Realmente es necesario tener una libreta?
     Sí. Nunca sabes donde te va a alcanzar una idea (incluso el baño) y no es nada segura escribirla en una servilleta. Lleva siempre contigo una libreta o te arrepentirás luego.



escritura
4. Instrumentos de escritura
     Sí, así en plural. Dependiendo de tus gustos, puedes incluir un bolígrafo o una pluma fuente. Yo prefiero las plumas unicamente por razones estéticas (impresiona más ver a un escritor que usa pluma que a uno que lo hace con bolígrafo). Mi consejo, si eliges los bolígrafos, es que te alejes de los de gel. Tardan muy poco y te fallarán en el momento que más los necesites.
     Además deberías incluir un lápiz, que yo los prefiero mecánicos porque evitan el tener que estar afilando la mina. Como los borradores son muy pequeños, incluye una goma de borrar de la forma que prefieras.
     ¿Por qué?
     La pluma/bolígrafo sirve bien cuando tienes claro qué es lo que quieres escribir, pero preferirás el lápiz cuando las ideas no estén muy claras y no quieras terminar con el cuaderno lleno de tachones. Por otra parte, si ustedes son tan visuales como yo, harán los planos de las casas de sus personajes y otros dibujos que consideren importantes.
    Algo que no hay que olvidar es el teclado de la computadora. Muchas veces (en especial con las Mac o algunas Netbook) el teclado no viene en español y si les molesta demasiado estar presionando las teclas especiales para sacar las tildes o las eñes, es mejor que se consigan un teclado en español.



sinonimos
5. Un buen diccionario de sinónimos.
     Ya dije que yo utilizo mucho el diccionario de sinónimos que viene con el Word. El diccionario de papel que tengo ya está desactualizado y no he podido comprar uno nuevo. (Principalmente porque voy a la librería y salgo con varios libros menos el diccionario).
También tenemos opciones en línea, y la que yo prefiero es Wordreference.com que además ofrece otras clases de diccionario.




Dictionary
6. Un diccionario de dudas del español.
     Este te servirá cuando la expresión que tienes en mente no suena apropiada.
     De este no recurriría a uno en papel, es muy complicado buscar. Prefiero usar el Panhispánico de dudas o de perdido, buscar en los foros de Wordreference.




Map
7. Un mapa mundi
     En lo personal, mis novelas están ambientadas en un mundo muy parecido a mi país, pero que no es geográficamente exacto y puede interpretarse según el gusto del lector. Sin embargo, para mi última novela necesité conocer un poco sobre Manhattan y la geografía de Nueva York. Por fortuna, ahora contamos con Google Maps.




postit

8. Notas autoadhesivas.
     Es usual que aparezcan ideas sueltas y no hay nada mejor que los postits para insertarlas donde lo necesitas.
     Con mi incursión en sistema Mac me acostumbré a tener siempre abierto el programa de notas autoadhesivas. También hay opciones para PC como ésta. Y también tenemos servicios online, quien iba a decirlo.
     Todavía no logro adquirir el hábito en mi cuaderno y luego termina lleno de asteríscos y llamados a párrafos delante o después. 
     Lo bueno de los Post-it es que vienen en todos los tamaños, colores y variedades que quieras.
    

Names
9. Libro con nombres.
     No se aterren, no los voy a mandar a la librería a que compren los megalibros de nombres de bebés. Hay una opción más fácil y gratis: La guía telefónica. Eso sirve para personajes de paso, para los principales debe hacerse un estudio más detallado y para eso tenemos éstas páginas que ya antes mencioné. 




music
10. Música
     En lo personal, no puedo escribir si no estoy escuchando música, las ideas no fluyen con la misma facilidad. Para escuchar música hay muchos reproductores portátiles, para la computadora, sitios donde pueden descargar música, sitios para escuchar música online y algunas recomendaciones.



food
Bonus: Alimentación
     Como de todos modos seguimos siendo humanos, es necesario que nos alimentemos sanamente. Aquí hay un par de consejos, pero yo añado un par.
  • Un consejo que leí en Paperback Writer: Nunca comas en tu espacio de trabajo. Si vas a escribir, escribe. Si vas a comer, come. No puedes concentrarte bien si vas a hacer las dos cosas al mismo tiempo, además de que es perjudicial para tu teclado o tu cuaderno.
  • Cosas que puedes mantener cerca de tu espacio de trabajo o en un lugar accesible: Goma de mascar sin azúcar, agua pura en un envase a prueba de derrames, bocadillos bajos en grasa para los momentos de ansiedad, uno que otro dulce, té, bebidas sin azúcar.
  • Cosas de las que debes olvidarte: Galletas que dejen migas (sobre todo si trabajas en una portátil), bebidas con alto contenido de azúcar y cafeína porque te ponen demasiado "eléctrico" y distorsionan tu capacidad de concentrarte.
Imágenes tomadas de stock.exchange

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Vampirización

De nuevo estoy sobrepasando un bloqueo, aunque ya no me aflijo tanto como antes porque ahora sé que no tardará tanto y que el mundo no se acaba (espero). Por eso me dio por escribir esta entrada, además de que está sucediendo algo muy especial con alguien a quien conozco.

Fotos descargadas de stock-xchange

Hace poco leí un artículo de ElPais.com que se titulaba “Los escritores son vampiros”. Por casualidad, ese día fue muy bello para mi mejor amigo: concibió su primera historia. Tiene un planteamiento interesante –sé que involucra ángeles y dragones–, aunque no me ha dejado leer más que la primera página. Ese día comprendí que tan verdadera era la afirmación de aquel artículo.

Dice que comenzó a escribir gracias a mí (porque los últimos libros que leyó fueron los míos y que lo he estado involucrando con el proceso de creación y de revisión al que ahora me estoy enfrentando). Creo que también se debe a que lo contagié de mi biblioadicción, no lo sé. Como recién había leido el artículo que mencioné arriba, le aseguré que lo había vampirizado.
Con él siempre suceden cosas similares. Nos contagiamos el uno al otro de nuestros gustos, especialmente de música y libros. Hoy me preguntó que por qué no lo había contagiado antes por el gusto a la escritura.

Cuando comenzaba con esta loca idea de querer ser escritora y derrochaba entusiasmo por todos lados, contagié a tres personas de las cuales sólo una sé que continuó con el trabajo. Claro que en aquel momento no sabía todo lo que aprendí con el tiempo y en ocasiones, con dolor. En una ocasión, cuando él recién comenzaba la lectura de Workaholic Tour (o Viaje de una Workaholic, aún no decido), me comentó que tal vez podría escribir un cuento él mismo y me sentí tentada a alentarlo, pero no lo hice con todo el entusiasmo que hubiera tenido en mis primeros días, no después de lo que ya sabía.

Siguiendo con el tema del vampiro y puesto que ambos somos Twilight Fans, mi respuesta a su pregunta fue la siguiente: “Porque, como la vampirización, es genial cuando la asimilas, pero no quieres que otros sufran lo que tú.”

Aún no sufre de los bloqueos, del complejo de soy el peor escritor del mundo, de que tus seres queridos no muestren tanto entusiasmo por tu historia como esperabas, o de que gente sin consideración se burle en tu cara de algunas de tus ideas más locas…

No obstante, estoy reviviendo mis primeros días con lo que él me cuenta. Como la pérdida total de la noción del tiempo cuando las ideas fluyen sin fin, el seguir escribiendo aún sin tener una computadora o un cuaderno en la mano, el entusiasmo por contarle a tus amigos y al mismo tiempo censurarte de no revelar la trama antes de tiempo y, las peleas con los personajes, amando cada una de sus características y defectos porque son parte escencial de la historia.
En verdad deseo que él encuentre su voz. No creo que nunca llegue a este blog, pero si eso sucede y estás leyendo esto, espero que recuerdes con mucha alegría tus primeros días de escritor, porque si adoptaste esta vocación como algo permanente, siempre te servirá recordar el entusiasmo de la primera historia; o, aunque solo fuera algo temporal, siempre tendrás la satisfacción de haber pasado por la experiencia del éxtasis creativo.

¿Qué hay de ustedes? No importa si llegan a este blog años después de que esta entrada fue publicada, sería muy especial que compartieran conmigo y con futuros lectores algunas de sus experiencias de cuando comenzaban y también si han sido vampirizados o han vampirizado a otros.

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